Debido a su compleja composición, existen plaguicidas solubles en agua y plaguicidas oleosos, además de diferencias significativas en su corrosividad. Anteriormente, el envasado de plaguicidas se realizaba principalmente en botellas de vidrio o metal. Sin embargo, considerando las dificultades para transportar plaguicidas embotellados y la adaptabilidad de los materiales de embalaje flexible actuales, el uso de bolsas de plástico flexible para envasar plaguicidas se ha convertido en una tendencia en auge.
Actualmente, no existe en China, ni en el resto del mundo, ningún adhesivo de poliuretano compuesto seco que pueda aplicarse al 100% a las bolsas de envasado de pesticidas sin problemas de deslaminación o fugas. Se puede decir que el envasado de pesticidas tiene requisitos generales relativamente altos para los adhesivos, especialmente en términos de resistencia a la corrosión, resistencia al aceite y capacidad para soportar disolventes como el xileno. El requisito previo para producir bolsas de envasado de pesticidas es que la capa interior cumpla con los requisitos del sustrato, tenga un buen rendimiento de barrera y resistencia a la corrosión. En segundo lugar, se requiere que el adhesivo tenga una fuerte resistencia a la corrosión. Se deben realizar pruebas de adaptabilidad durante el proceso de producción, que consisten en envasar las bolsas producidas con insecticidas y colocarlas en una cámara de curado a alta temperatura (alrededor de 50 grados Celsius) durante una semana para comprobar si las bolsas están intactas y sin daños. Si están intactas, se puede determinar que la estructura del envase puede contener este pesticida. Si se producen deslaminación y fugas, indica que el insecticida no se puede envasar.
Fecha de publicación: 1 de febrero de 2024
